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Estamos a mitad del curso escolarmomento de reflexión para evaluar qué aspectos han ido bien y cuáles nos planteamos mejorar.

Por ello, conviene contemplar determinadas pautas y consejos para enseñar a estudiar a tu hijo, consiguiendo, a su vez, que él sea cada vez más autónomo y autoeficaz, ya que se trata de enseñarle a estudiar y no de estudiar por él.

A tener en cuenta:

1.- Un lugar de estudio adecuado, que esté bien ventilado, alejado de distracciones, con el material accesible, una buena iluminación y que sea siempre el mismo para ayudar a generar hábito. Que su mente asocie ese lugar al estudio.

2.- Crear un horario semanal juntos padres-hijo, en el que aparezcan las horas de estudio, ocio y actividades domésticas, desde que vuelven del colegio hasta que se acuestan. Se recomienda que sea siempre en el mismo orden y las mismas horas del día. Por ejemplo, que asocie después del colegio: merendar, va seguido de estudiar, después jugar, ducha, cenar, leer y dormir. Las personas funcionamos por rutinas y por hábitos, es necesario mecanizar la acción de estudiar como una más del día.

3.- Darle un voto de confianza y partir de cero. No es nada recomendable ir recordando los fracasos o los nervios del año anterior, sino que se trata de felicitarle por cada pequeño avance que nos muestre este año.

4.-  Hablar de estudios lo justo y necesario. Tratar que el tiempo predominante de conversación en casa sea de otros temas, por los que se le reconozca y se sienta querido, dotándole de autoestima y seguridad.

5.- No criticar, ni sermonear, ni dar voces para que se levante a estudiarTampoco imponer el estudio como castigo, por ejemplo,  “Si no te sabes comportar te vas al cuarto a estudiar”. La cuestión es que no asocie el estudio a una actividad negativa.

6.- Relájate y respira. Los padres transmiten la ansiedad al niño, a través del tono de voz, los gestos o una mala cara, de tal forma que el niño se pone más nervioso y siente que no confían en él.

7.-  La constante duda ¿me siento con él a estudiar o no?  Lo que se considera adecuado por muchos expertos es realizar un acompañamiento por aproximaciones sucesivas, por el que poco a poco y suavemente el padre se va retirando, de tal forma que el niño es cada vez más independiente hasta que no necesita ayuda.

En cualquier caso, recordar que es un acompañamiento del que hay que irse retirando poco a poco y en ningún caso de golpe. Tampoco se le deben resolver los problemas o ejercicios, es un acompañamiento de tipo afectivo, no tiene tanto que ver con que sepa o no hacerlo, sino en la necesidad de compañía para enfrentaros juntos al reto.

8.- Explicarle determinadas técnicas de estudio y trucos para facilitar el estudio, como esquemas, tarjetas, repasar oralmente, etc. también resultan ser efectivas, y más aún, si lo acompañamos de determinados ejercicios de relajación o de concentración antes de ponerse a estudiar.

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