Imprimir

Para venir a realizar Terapia Gestalt no es necesario que uno esté "loco". 

En el inconsciente colectivo abarca la idea de que uno va a un terapeuta cuando confunde la realidad, oye voces en su cabeza o cuando ha sufrido un trauma severo. 

En la actualidad, vivimos desconectados de nuestras necesidades más profundas, lo que nos desconecta de nosotros mismos, de nuestra verdadera esencia. Eso ya es motivo suficiente para ir a terapia. 

El estrés diario y el no saber gestionar nuestra vida de manera que podamos disfrutarla, también es otro motivo para acudir a terapia. 

Cualquier emoción o sentimiento recurrente que no me puedo quitar de la cabeza y me hace sufrir, el no saber ponerle palabras a lo que me sucede, no saber incluso qué me pasa... Todo esto podemos trabajarlo en la consulta, para alcanzar una mejor higiene emocional.

En ningún sitio se nos enseñan las emociones básicas (a no ser que curses cursos y formaciones específicas), ni cómo gestionarlas, ni qué hacer con ellas.

La Terapia Gestalt te ayuda a conocer tus procesos emocionales, cómo vives tú la emoción de la ira o de la tristeza, qué es lo que te duele y te hace disfrutar... 

La Terapia Gestalt no sólo es para personas que estén pasando un mal momento, sino también un proceso de autoconocimiento. 

Cuanto más me conozco, más libre me siento. Cuanto más me conozco, más poder de elección tengo. Cuanto más me conozco, mayor alegría de vida dispongo.

En momentos en los que yo sol@ no puedo gestionar mi vida o aquello que me está ocurriendo, también es adecuado empezar un proceso terapéutico. 

La mayoría de veces comenzar es lo que más cuesta. Nos preguntamos si es necesario o si puedo resolver o gestionar esto que me pasa yo sola.

Tenemos que asumir que no lo sabemos todo. Y que a veces, es necesario el acompañamiento temporal de un terapeuta que me ayude a ver aquello que ahora no puedo ver yo sola, que me ofrezca las herramientas necesarias para poder vivir mi vida con más plenitud, y que sobre todo, me ayude a reconectar con esa parte de mi misma que tengo dormida u olvidada. 

La Terapia de Gestalt es una manera de vivir, no sólo son técnicas y herramientas. 

La relación con el terapeuta nos permite también vernos a nosotros mismos, sanar mi manera de relacionarme con los demás y confiar en alguien externo, con lo que podré confiar más en mi mismo, ya que el terapeuta es un espejo de la persona que viene a consulta.

Acudir a terapia es un regalo que te haces. Es una inversión en ti mism@: para cuidarte y ofrecer lo mejor a los demás y a ti mism@. 

La Terapia Gestalt me ayudó a cambiar mi vida. Espero que también te ayude a ti.

https://www.sandragamero.com/

e-max.it: your social media marketing partner